La importancia de escuchar

La infancia es una etapa maravillosa caracterizada por los descubrimientos. Durante esta fase, el pequeño tiene la capacidad de maravillarse por todo lo que le rodea y una gran curiosidad por el mundo exterior. A través de tu hijo, podrás re descubrir una nueva percepción del mundo que aportará algo de frescura y vitalidad a tu rutina.

A través de los niños, puedes encontrar tu propia infancia. De manera voluntaria o no, las personas tienden a olvidar la mayoría de los recuerdos infantiles.

Escúchalo y así podrás orientarlo

Tu hijo tiene sus propios problemas. Es difícil para él no estar disgustado al ver que sus palabras o incluso sus triunfos no son reconocidos. Tu hijo necesita atención y consuelo, así que debes estar disponible y atenta cuando hable. Cuando escuches atentamente a tu hijo, él tendrá una sensación de calma y liberará todo lo que contiene. Además, tendrá la facilidad de compartir las ansiedades y las dificultades que requieren soluciones. Esto le permitirá regresar fácilmente para hablar sobre otros problemas, lo que hará que la relación fluya entre ustedes. Debes recordar que en esta etapa, debes forjar la confianza para que en su etapa de adolescencia, tu hijo confíe plenamente en ti.

Estrecha los lazos con tu hijo

Escuchar a los niños te permite acercarte a ellos y establecer relaciones de confianza y complicidad. Además, los pequeños se sentirán valorados y respetados y tenderán a reproducir la misma actitud con el resto de la familia y su entorno. Prestarles atención ayuda a hacer que la conexión sea más fuerte e íntima. Tus hijos comenzarán a entender que pueden contar contigo para que les ayudes a resolver sus problemas y podrás comprender mejor sus emociones y opiniones.

A continuación te ofrecemos consejos para aprender a escuchar a los niños:

  • Por ningún motivo se debe dar poco valor a sus inquietudes y preguntas, para nosotros como adultos, puede ser un simple problema, pero para ellos, son importantes las cosas que están tratando de comunicar. Es fundamental mantener sus secretos y que éstos no sean divulgados, puesto que al hacerlo, ellos se sienten traicionados y luego pierden la confianza.
  • Se debe dedicar un tiempo específico para escuchar a los niños. Los padres debemos entender que tanto ellos, como las cosas que les suceden, son de igual importancia que las de nuestro día laboral o familiar.
  • A medida que pasa el tiempo y los niños van convirtiéndose en adolecentes, sus problemas se vuelven más complejos y necesitan más ayuda y atención, ya que esta etapa es muy conflictiva para ellos. Es necesario generar espacios donde se pueda dialogar. Este hábito se debe formar en la niñez, en la adolescencia ya será tarde.
  • Si los niños recurren a sus padres para contarles algo importante, es necesario no regañarlos ni recriminarlos, sino tratar de ayudarlos para que no cometan los mismos errores.
  • Es muy importante valorar los logros alcanzados por los niños y reconocer su esfuerzo para alcanzar sus pequeñas metas, pero importantísimas para su vida y etapa.
  • No siempre es posible complacer a los niños en sus peticiones, pero aun así, debemos aprender a evitar discusiones. Si se mantiene la calma, ellos aprenderán a ser pasivos y comprenderán que la violencia no es el medio para alcanzar las cosas.
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